La construcción de un puerto multipropósito en el río Uruguay, a cargo de la firma Woil S.A. del grupo paraguayo Zapag, avanza tras obtener la Autorización Ambiental Previa (AAP) del Ministerio de Ambiente de Uruguay. Con una inversión estimada en US$150 millones, la obra se perfila como un nodo estratégico para la Hidrovía Paraguay–Paraná y promete consolidar la salida al mar de Paraguay.
Una infraestructura clave para la región
El proyecto contempla la instalación de un muelle multipropósito capaz de recibir tanto barcazas fluviales como buques oceánicos. Además, se prevé un centro de acopio y transferencia de celulosa y biocombustibles líquidos, con capacidad para manejar hasta 1,8 millones de toneladas de celulosa por año y cerca de 900.000 m³ de biocombustibles.
La ubicación elegida, a unos 10 kilómetros al norte de Nueva Palmira, cerca de la Playa de la Agraciada, refuerza el rol estratégico del litoral uruguayo como punto de conexión entre el tráfico fluvial y marítimo.
Plazos de ejecución
Las obras comenzarán en la primera mitad de 2026 y tendrán una duración estimada de 18 a 24 meses. La fase de prueba está prevista para fines de 2027, mientras que la operatividad total se proyecta para 2028, siempre que no surjan contratiempos financieros o regulatorios.
Respaldo político binacional
El proyecto cuenta con apoyo explícito de autoridades de ambos países. El expresidente uruguayo Luis Lacalle Pou afirmó recientemente: “No me voy a morir sin ver realmente que Paraguay tenga una salida al mar en Uruguay. Yo soy un convencido de que tenemos que avanzar en eso.”
Por su parte, el presidente paraguayo Santiago Peña ratificó la iniciativa: “Uruguay es ciertamente nuestra salida al mar.”
Ambos coincidieron en destacar que la integración logística y productiva entre socios regionales es un mensaje clave para el desarrollo industrial del Cono Sur.
Impacto regional
Paraguay: reducirá costos logísticos y fortalecerá sus exportaciones, que en 2025 superaron los US$16.700 millones.
Bolivia: contará con una alternativa de acceso al Atlántico, disminuyendo su dependencia de puertos chilenos.
Uruguay: consolidará su papel como plataforma logística regional, complementando la actividad de Nueva Palmira y Montevideo.
Desafíos pendientes
El Ministerio de Ambiente exigió la presentación de un Plan de Gestión Ambiental, con medidas de mitigación y balizamiento del río. Además, persisten interrogantes sobre la competencia logística con otros puertos uruguayos y el impacto en las comunidades locales.